sábado, 24 de diciembre de 2011

El monólogo de un personaje

Hoy he tenido la sensación de que el abuelito y yo por fin hemos congeniado. Con todo esto de buscar especies nuevas, concretamente la algarroba, nos hemos unido más que nunca. He pensado esto cuando hemos ido a la ciudad, a Fentress, para ir a hacerle fotos a nuestra algarroba.

Primero el fotógrafo (muy cotilla, por cierto) ha hecho un par de fotos a la algarroba, y cuando las ha terminado, de repente el abuelito le ha pedido si podía hacernos una a nosotros tres, es decir, a la algarroba, a él y a mí. Me ha hecho muchísima ilusión cuando el abuelito le ha preguntado eso, no por el hecho de hacerme una foto (que después veo polvos ‘’mágicos’’ por todas partes), sino por la intención de que el abuelito se quisiera hacer una foto conmigo, ya que no teníamos ninguna.

Tengo que reconocer que antes, cuando no tenia esta relación con el abuelito, me daba un poco de apuro encontrármelo por casa, porque él siempre va a su mundo. Pero ahora es diferente, creo que nos unen las mismas aficiones, por eso el abuelito está más conmigo que cualquier de sus otros nietos, porque a los demás no le gusta este mundo de la naturaleza y la evolución de las especies.

Gracias al abuelito sé a qué quiero dedicarme de mayor, aunque sea un poco difícil por temas domésticos, pero como me ha enseñado el abuelito, todo se consigue con esfuerzo y con ganas de luchar. ¡Quiero tanto al abuelito!

No hay comentarios:

Publicar un comentario